La construcción de la Agenda de Transformación Productiva, que pretende impulsar la producción de bienes y servicios innovadores, con mayor valor agregado y amigable con el medio ambiente, es uno de los logros más importantes del Ministerio Coordinador de la Producción, Empleo y Competitividad (Mcpec).
Después de un año de gestión, la ministra Nathalie Cely asegura que la meta es mejorar la calidad de vida de la gente, para lo cual es primordial generar fuentes de empleo con un salario digno.
¿Cuáles han sido los avances a favor del sector productivo?
Entre los avances del Ministerio, es altamente positiva la creación de la Agenda de Transformación Productiva, que integra desde las asociaciones campesinas y de economía popular y solidaria, hasta las grandes empresas, con el propósito de cambiar la matriz productiva del país, por una que sea intensiva en cuanto a valor agregado y conocimiento, que sea verde, ecoeficiente y que democratice los resultados de esa transformación productiva.
Pero siempre el fin será la ética-economía, que significa poner a la ética sobre la economía y al desarrollo del ser humano como el centro de todas las políticas públicas, un cambio que tiene que ver con generar empleo de calidad y con un salario digno que mejore las condiciones de vida de la gente.
¿Cuál es la meta del Mcpec?
Luego de concluir la Agenda de Transformación Productiva, estamos trabajando con los productores locales y gobiernos autónomos para la construcción de las siete agendas zonales (este año), y después ir hacia las agendas provinciales.
Ese trabajo pretende que las políticas públicas nacionales se ajusten a las necesidades locales (...) y no solamente de las cadenas productivas que ya existen, sino también de los nuevos negocios vinculados a las potencialidades que tiene el Ecuador, un país que es el ecocentro del mundo en muchas cosas. Es único por su megadiversidad y el turismo es una mina de oro; y precisamente la inversión del Gobierno en estos tres años, por 4.000 millones de dólares (8% del PIB) en infraestructura, crea las condiciones para invertir en el sector turístico.
También está la producción de alimentos de gran calidad, con valor agregado y de manera sostenible. Lo mismo pasa con la metalmecánica, el software y otras múltiples oportunidades de nuevos negocios que van a ser potenciados con el Código de la Producción.
¿Cómo avanza la construcción del Código de la Producción?
Creo que representa, en su gran mayoría, los elementos que se requieren para atraer la inversión productiva nacional y extranjera. El texto propone reglas claras de juego y seguridad jurídica, y hemos terminado de consensuar con el equipo de Gobierno los incentivos que se propondrán, para enviar el texto a la Asamblea en los próximos días.
El código va a plantear reglas claras, en cuanto a seguridad jurídica, contratos de inversión, mecanismos para la solución de controversias, estabilidad tributaria, el arbitraje regional, incentivos para los inversionistas y la protección de la propiedad privada y de otros intereses que tanto han solicitado para invertir en el país.
¿Qué incentivos se consensuaron con el Ejecutivo?
El código busca viabilizar la Agenda de Transformación Productiva, y para eso da condiciones claras e incentivos como la reducción del Impuesto a la Renta (IR) para todos los sectores y ofrece incentivos específicos para nuevos sectores y emprendimientos que surjan en ciudades no tradicionales (fuera de Quito, Guayaquil o Cuenca) y a los sectores productivos priorizados.
También se crean las zonas económicas de desarrollo especial (ZEDE), con beneficios importantes en términos impositivos, tributarios y arancelarios.
Además, se crea un paquete de financiamiento para las Mipyme (mediana y pequeña empresa) y otros incentivos para la producción más verde (ecológica) y a la apertura de capital, con el fin de generar las condiciones para un verdadero proceso de emprendimiento.
Entonces, planteamos un paquete de incentivos, como cero Impuesto a la Renta y cero al Impuesto Mínimo a nuevas empresas que no estén en Guayaquil, Quito y Cuenca. También se analiza el plazo para una reducción (temporal) de tres puntos al Impuesto a la Renta, que podría ser de tres años; y está de acuerdo el director del Servicio de Rentas Internas (Carlos Marx Carrasco), que para hacer sinérgicos los tt del código, el cálculo de Impuesto Mínimo no incluya a los activos productivos que mejoren la productividad, la innovación tecnológica y el incremento de la masa salarial. También hemos consensuado que el impuesto mínimo no corra por los cinco primeros años de las nuevas empresas.
¿Existen otras observaciones al borrador del código?
Desde el Gobierno no, pero por el sector privado se planteó la eliminación del impuesto a la salida de capitales, pero el presidente Rafael Correa ha aprobado que se elimine ese impuesto solo para las zonas económicas de desarrollo especial y para el financiamiento extranjero, siempre que no supere la tasa máxima del Banco Central del Ecuador y sea por un plazo máximo de un año.
Entre los avances del Ministerio, es altamente positiva la creación de la Agenda de Transformación Productiva, que integra desde las asociaciones campesinas y de economía popular y solidaria, hasta las grandes empresas, con el propósito de cambiar la matriz productiva del país, por una que sea intensiva en cuanto a valor agregado y conocimiento, que sea verde, ecoeficiente y que democratice los resultados de esa transformación productiva.
Pero siempre el fin será la ética-economía, que significa poner a la ética sobre la economía y al desarrollo del ser humano como el centro de todas las políticas públicas, un cambio que tiene que ver con generar empleo de calidad y con un salario digno que mejore las condiciones de vida de la gente.
¿Cuál es la meta del Mcpec?
Luego de concluir la Agenda de Transformación Productiva, estamos trabajando con los productores locales y gobiernos autónomos para la construcción de las siete agendas zonales (este año), y después ir hacia las agendas provinciales.
Ese trabajo pretende que las políticas públicas nacionales se ajusten a las necesidades locales (...) y no solamente de las cadenas productivas que ya existen, sino también de los nuevos negocios vinculados a las potencialidades que tiene el Ecuador, un país que es el ecocentro del mundo en muchas cosas. Es único por su megadiversidad y el turismo es una mina de oro; y precisamente la inversión del Gobierno en estos tres años, por 4.000 millones de dólares (8% del PIB) en infraestructura, crea las condiciones para invertir en el sector turístico.
También está la producción de alimentos de gran calidad, con valor agregado y de manera sostenible. Lo mismo pasa con la metalmecánica, el software y otras múltiples oportunidades de nuevos negocios que van a ser potenciados con el Código de la Producción.
¿Cómo avanza la construcción del Código de la Producción?
Creo que representa, en su gran mayoría, los elementos que se requieren para atraer la inversión productiva nacional y extranjera. El texto propone reglas claras de juego y seguridad jurídica, y hemos terminado de consensuar con el equipo de Gobierno los incentivos que se propondrán, para enviar el texto a la Asamblea en los próximos días.
El código va a plantear reglas claras, en cuanto a seguridad jurídica, contratos de inversión, mecanismos para la solución de controversias, estabilidad tributaria, el arbitraje regional, incentivos para los inversionistas y la protección de la propiedad privada y de otros intereses que tanto han solicitado para invertir en el país.
¿Qué incentivos se consensuaron con el Ejecutivo?
El código busca viabilizar la Agenda de Transformación Productiva, y para eso da condiciones claras e incentivos como la reducción del Impuesto a la Renta (IR) para todos los sectores y ofrece incentivos específicos para nuevos sectores y emprendimientos que surjan en ciudades no tradicionales (fuera de Quito, Guayaquil o Cuenca) y a los sectores productivos priorizados.
También se crean las zonas económicas de desarrollo especial (ZEDE), con beneficios importantes en términos impositivos, tributarios y arancelarios.
Además, se crea un paquete de financiamiento para las Mipyme (mediana y pequeña empresa) y otros incentivos para la producción más verde (ecológica) y a la apertura de capital, con el fin de generar las condiciones para un verdadero proceso de emprendimiento.
Entonces, planteamos un paquete de incentivos, como cero Impuesto a la Renta y cero al Impuesto Mínimo a nuevas empresas que no estén en Guayaquil, Quito y Cuenca. También se analiza el plazo para una reducción (temporal) de tres puntos al Impuesto a la Renta, que podría ser de tres años; y está de acuerdo el director del Servicio de Rentas Internas (Carlos Marx Carrasco), que para hacer sinérgicos los tt del código, el cálculo de Impuesto Mínimo no incluya a los activos productivos que mejoren la productividad, la innovación tecnológica y el incremento de la masa salarial. También hemos consensuado que el impuesto mínimo no corra por los cinco primeros años de las nuevas empresas.
¿Existen otras observaciones al borrador del código?
Desde el Gobierno no, pero por el sector privado se planteó la eliminación del impuesto a la salida de capitales, pero el presidente Rafael Correa ha aprobado que se elimine ese impuesto solo para las zonas económicas de desarrollo especial y para el financiamiento extranjero, siempre que no supere la tasa máxima del Banco Central del Ecuador y sea por un plazo máximo de un año.
¿Cuáles son las metas para el próximo año?
Uno de los retos del Mcpec al finalizar este año es realmente tener una buena imagen del Ecuador, para ello esperamos que la Asamblea apruebe el Código de la Producción, cuya meta es duplicar la tendencia de atracción de inversión al país, que en el pico más alto recibió mil quinientos millones de dólares de inversión extranjera y queremos llegar a los tres mil millones, en los siguientes cuatro años de aplicación del código.
El propósito también es potencializar a los programas que ya tenemos, pero otro proyecto que nos asignó el presidente Correa es apoyar a los entes locales y al Ministerio de Agricultura para maximizar la infraestructura de riego existente.
¿Para el siguiente año también está previsto abrir un nuevo programa de emprendimientos para la sustitución estratégica de importaciones?
Estamos trabajando en definir cuáles son los sectores más estratégicos para esa sustitución y estamos determinando cómo estandarizar todos esos productos, luego llamaremos a una ronda concursable para quienes estén interesados en armar prototipos. Es una gran oportunidad para los emprendedores que quieren nacer con un producto para un mercado que ya está regulado.