Antecedentes
Las diferencias laborales iniciaron en 2005, cuando Continental estableció un nuevo sistema de producción.
Los empleados suspendieron el mecanismo por considerarlo inequitativo con relación a los sueldos que percibían.
El Comité de Empresa informó que se pactó con los ejecutivos parar el sistema de producción si una de las partes no estaba de acuerdo.
En los exteriores de la planta de Erco, en el corazón del parque industrial de Cuenca, solo se observan cartelones en los cuales los empleados manifiestan el desacuerdo que hay con los directivos.
Al menos 350 trabajadores se turnan para protestar bajo las carpas de plástico, donde un grupo del personal de la firma demanda que se cumplan las exigencias gremiales antes de reactivar la producción de la única fábrica de llantas del país.
La polémica entre los directivos de Continental Tire Andina S.A. y el Comité de Empresa ha marcado la rutina de la compañía. La última huelga ha durado 45 días y ha suspendido la producción de 6.000 llantas diarias, según datos de la firma.
Kristijan Bauer, presidente Ejecutivo de Erco, asegura que la productora de neumáticos cumple con las disposiciones legales y que se espera llegar a un acuerdo con los trabajadores. El directivo dijo que las pérdidas económicas son evidentes.
“La empresa va a cumplir con sus obligaciones, con el Código de Trabajo, con la Constitución, no existe ninguna obligación dada por una autoridad competente. La última comunicación por parte del Ministerio de Relaciones Laborales es que la ejecución fue suspendida”, explica.
Para los trabajadores huelguistas la situación es insostenible. Pablo Monje, representante del Comité, asegura que desde que iniciaron las protestas no han cobrado su salario; pese a ello, insiste, los obreros no pueden permitir más injusticias de las que ya han recibido.
“Estamos conscientes de que la para afecta a la familia y a la producción de la empresa, pero creo que estamos en el derecho constitucional de reclamar algo justo”, enfatiza el dirigente laboral.
La firma Erco fue fundada hace 54 años en Cuenca y es considerada una de las más grandes de Ecuador, porque da trabajo a 1.200 personas.
La suspensión en la elaboración de llantas ha creado inestabilidad en la producción de la empresa, Bauer cuenta que Erco tenía calculada una producción anual de 150 millones de dólares, que ha disminuido considerablemente con la huelga.
“Nosotros queremos trabajar, a nadie le conviene la paralización. Las pérdidas son considerables”, agrega.
La paralización en Erco no afecta solo a los trabajadores y a la compañía, sino que también perjudica al mercado de llantas del país.
La presidenta del tecnicentro Perdomo, Sandra Perdomo, empresa comercializadora de neumáticos en Guayaquil, explica que la huelga ha causado que aumente el precio de las llantas.
La empresaria destaca que Erco distribuye los neumáticos de las camionetas Chevrolet 4x4 que son populares en Ecuador; además, el producto que vende Continental es económico y preferido por los usuarios.
La empresaria considera que Erco, con sede en Cuenca, cubre el 40% de la demanda nacional de llantas y el 60% del mercado pertenece a varias marcas importadas.
Darwin Zabala, vicepresidente de finanzas de Erco, sostiene que las importaciones de neumáticos causan pérdidas a los comerciantes del sector y, obviamente, al consumidor final.
Zabala indicó que la llantera Erco exportaba a otros países, como Colombia, Chile, Bolivia, Venezuela y Perú, pero con la paralización corre el riesgo de perder esos mercados. Además, de las plazas nacionales. (AC - PU)